Huida

Dedicado a Ana

  • Cerrar capítulo, yo creo que lo que nos pasa es que cerramos capítulo y no queremos saber nada de nuestra etapa anterior, es como si empezáramos una nueva vida... porque yo solía hacer eso que me cuentas también, es más, hasta tiraba y tachaba de la agenda los teléfonos de las personas que había conocido en los contextos anteriores. Al coger las hojas con sus nombres y las tarjetas de visita estas me quemaban. Cuando los encontraba por la calle los evitaba...

Ella sonreía y entornaba su mirada hacia arriba, ligeramente a la izquierda, sonriendo levemente con nostalgia, estaba sin duda recordando, evocando imágenes de situaciones parecidas o similares sobre su vida pasada, ya llevaba a cuestas una larga trayectoria personal y profesional, sabía muy bien lo que le estaba contando y noté un ligero destello de luminosidad en sus ojos, esa luminosidad que da la humedad, que no llega a convertirse en lágrima pero que lubrica el globo ocular cuando nos llegan recuerdos y nos sentimos comprendidos, cuando nos emocionamos sin llegar a desbordarnos, es una emoción agradable, placentera y sana.

Son los momentos de unión que notamos los ASI adultos al encontrarnos y darnos cuenta que estamos compartiendo secuelas y formas de ser de nuestra vida anterior, se produce entonces una unión invisible en la que miles de redes imperceptibles se van entrelazando entre nuestras almas heridas que de golpe empiezan a tejer una malla de infinitas hilaturas invisibles, fuertes y resistentes, firmes, son ligazones que nos unen y hacen que nos tratemos de manera especial, que nos miremos y nos consideremos de diferente forma pero similares entre nosotros, son nexos que van a implicar comprensión real y absoluta, entendimiento claro con un solo gesto, con tan solo la mirada cuando hablamos de un tema concreto, provocan un fuerte respeto y una gran sensibilidad. Conforme más experiencias de este tipo se tienen, más fácil y rápido alcanzamos la comprensión en los momentos que se repiten con otros ASI, y cada vez es más gratificante, porque parece que con cada persona con la que te pasa se queda parte de ti... y tú te quedas parte de ella.

  • Yo hacía eso y, además, si me encontraba en un trabajo con alguien que había estado o compartía algo con mi anterior trabajo, o el mismo jefe, inmediatamente volvía a huir. Necesitaba cerrar con todo, es como si.... como si....

Callé pues esperaba su respuesta, la verdad, nunca me había planteado el porqué me pasaba, desde pequeño, huía de grupos de amigos, de pandillas, de novias, de colegios, ya en la adultez de trabajos..., siempre borrón y cuenta nueva, incluso si había que meter la pata para poder justificar la huida, pues se metía, para eso no había problema y era especialista. Pero..., realmente, ¿Por qué huíamos? Ella estaba allí y me iba a dar la respuesta, coincidíamos en que la huida era algo común en nuestras vidas, como otras tantas cosas.

  • ¿Como si qué?
  • Como si nos fueran a... descubrir...

Esta vez fui yo el que noté el empañamiento en mis ojos, desde pequeño había ido alternando y huyendo de un lado a otro, pasaron por mi mente en un segundo multitud de caras de personas abandonadas en el camino de mi vida, sin darles una explicación, algunas dañadas para poder justificar la huida..., los escenarios y situaciones se amontonaban, si, era eso, temor a que nos descubrieran, "Como si nos fueran a descubrir..."

(...)

  • Hombre ¿Qué tal? pero ¿Qué te pasa? ¿Dónde te metes? Pero... ¿Dónde vas con tanta prisa? (Este tío es tan raro, ayer tan amigo y hoy ni se para).

Realmente es imposible mantener una sola amistad salvo alguna excepción muy extraña con las huidas. En los trabajos ocurría lo mismo:

  • Lo que no me explico es lo que le pasó a este chico, iba tan bien... ¿Por qué se marchó? No debía estar muy bien de la cabeza...

Todo surgió en un ambiente extraterapéutico, con un café en la mano, tarde o temprano estos temas salen a la luz entre nosotros. Cuanto más charlamos entre nosotros, más similitudes descubrimos, más semejanzas y más explicaciones a nuestra forma de ser hallamos. Además de dejar de considerarnos extraños en un mundo que consideramos hostil en ocasiones, nuestro lema de "No estás solo, o no estás sola" se hace patente. Considero muy reparador hablar de estos temas entre los ASI, para mí viene siendo muy terapéutico, cada vez más, el resto de las personas en su gran mayoría me vienen a manifestar más o menos lo mismo que siento. Además, me sienta bien...

José Luis Álvarez