Dedicado a todas las personas que han sufrido algún tipo de Violencia

¡Me llamaron víctima y dije no soy!

Yo soy una sobreviviente.

Pues tocaron mi cuerpo más no mi alma.

Rompieron mis sueños. Sin embargo, tengo la capacidad de seguir soñando.

En la oscuridad de la noche llegó el ___ la densa neblina y me arrebató mi inocencia. No pude hablar, ni respirar dejando a su paso dolor y miedo. Me abandonaron al vacío del abismo en medio de etiquetas y grises nubes.

Me arrastraron hasta el suelo de forma que pude ver los pedazos de mi vida y con muchas lágrimas y sangre, hice una mezcla y empecé a pegar cada parte de mi vida hasta poder levantarme.

No fue fácil.

Los minutos fueron horas y las horas eran semanas. El tiempo se volvió eterno casi mi enemigo, fueron años.

Mas estuve de rodillas para poder sanar las cicatrices. Poco a poco fue saliendo de la oscuridad donde me sometieron. Mis lagrimas lavaron mi cuerpo, me sentía sucia y Dios creó un manto para cubrir mi desnudez y no me avergonzara.

Aunque hubo días que mi dolor me hizo reprocharle, gritarle y preguntarle dónde estaba esas noches y por qué permitió eso, ¿Qué hice yo para merecerlo? Hasta que su silencio me dio la respuesta a cada una de esas preguntas. Aprendí Amar, confiar y Perdonar. Me regaló las alas más preciosas que tenía para poder volar y retomar mi vuelo. Ahora puedo hablarlo y gritar, olvidé el miedo y casi el dolor.

Aunque confieso que hay noches los recuerdos me torturan, pero nada que Dios no sane.

Dedicado a todas las personas que han sufrido algún tipo de Violencia.

Grace